Las alumnas de 8° Básico Arantzazu Izaurieta Valdebenito y Zoe Urquieta Aguirre, junto a Julieta Guzmán Costa de I° Medio, participaron como integrantes de las selecciones Sub 14 y Sub 16, respectivamente, de la Federación Chilena de Hockey en el Campeonato Argentino de Seleccionados Sub 14 y Sub 16 Formativo, realizado en la ciudad de Rosario.
Durante cinco días, compartieron cancha con equipos de distintas regiones y países, viviendo así una experiencia que trascendió lo deportivo y estuvo llena de aprendizajes y de nuevas amistades.
Para Arantzazu y Zoe, representar a Chile en una competencia internacional significó poner en práctica todo el trabajo desarrollado durante meses de preparación. Los partidos les permitieron enfrentarse a un nivel de exigencia mayor y continuar fortaleciendo sus habilidades y técnicas deportivas. La experiencia tuvo además un resultado destacado: la selección Sub 14 obtuvo el quinto lugar entre 12 equipos participantes.
“Fue muy bueno porque hicimos muchas amigas de otros colegios y tuvimos una muy linda experiencia”, contó Arantzazu, destacando uno de los aspectos más significativos del encuentro: la posibilidad de conocer a otras jóvenes que comparten su misma pasión por el hockey.
Para Zoe, viajar junto a una compañera del colegio también hizo una diferencia. “Es mucho mejor porque tienes una compañía más cercana por cualquier cosa”, comentó valorando especialmente el trabajo en equipo que fortalecieron en cada jornada.
Un reencuentro social y deportivo
Para Julieta, esta fue su segunda participación en una gira internacional de hockey junto a la selección Sub 16. A diferencia del año anterior, esta vez tuvo la oportunidad de compartir con jugadoras más grandes y con dinámicas diferentes, un desafío que con el paso de los días, se transformó en una instancia de diversos encuentros y amistad.
“Fue distinto al año pasado porque ahora estábamos con las jugadoras más grandes. Al principio no estábamos tan unidas, porque algunas ya estaban en su segundo año de Sub 16 y se conocían más. Pero el último día nos juntamos mucho más entre todas y fue súper entretenido”.
Más allá de los partidos, la convivencia ocupó un lugar central. Conversaciones, juegos y momentos compartidos permitieron que todas las participantes fueran estrechando sus vínculos nuevos y antiguos.
“También conocimos a niñas de otros colegios y de otras ciudades. Este año, por ejemplo, nos acercamos mucho a las jugadoras de Córdoba que estaban en el mismo hotel. Un día nos juntamos en una pieza, cantamos, gritamos y jugamos. Fue muy entretenido”.
En relación a su pasión por esta disciplina, comenta que: “Siento que me puedo liberar. Cuando no sé qué hacer o estoy con muchas cosas, jugar me ayuda. Es como un espacio donde puedo liberar todo lo que tengo y sentirme bien”.
Para ella, la cancha se ha convertido también en un espacio de bienestar, encuentro y expresión personal. Un lugar donde el deporte permite canalizar emociones, disfrutar y compartir con otros.
Su historia también refleja cómo el hockey puede abrir oportunidades que van mucho más allá de la competencia. A través de entrenamientos y participación en encuentros deportivos, ha podido conocer a nuevas jugadoras, reencontrarse con amistades y construir vínculos que hoy forman parte de su experiencia dentro y fuera de la cancha.
Deporte, amistad y nuevas oportunidades
Las tres alumnas coinciden en que uno de los grandes aprendizajes de esta experiencia fue descubrir que el deporte también es una forma de conectar con otras personas.
El trabajo en equipo, la comunicación, la motivación mutua y la convivencia fueron protagonistas durante el campeonato, reforzando una dimensión del deporte que trasciende los resultados: la posibilidad de acompañarse, compartir experiencias y crecer junto a otros.
“Es muy entretenido y son experiencias que no se olvidan. Hay disciplina, constancia y diversión”, comentaron nuestras alumnas al referirse a lo que significa acercarse y perseverar en este deporte.
Para Julieta, aunque hoy no sabe si el hockey será parte de su futuro profesional, sí tiene claro que quiere seguir disfrutándolo.
“Sí me gustaría seguir jugando, pero todavía no sé si quiero hacerlo de una manera tan profesional. Para mí es un hobby y no sé si quiero que sea para el resto de mi vida. Me gusta mucho, pero también tengo otros intereses”.
El deporte ha acompañado a las tres desde muy pequeñas y sin duda, esta experiencia internacional representa también una nueva etapa dentro de su desarrollo deportivo. Las tres comparten el entusiasmo por continuar entrenando, participando en nuevos desafíos y descubriendo hasta dónde pueden llegar. También, nos recuerdan que competir significa aprender, compartir y atreverse ¡Esperamos que continúen creciendo y llegando lejos a más lugares con su energía y pasión!







