Consuelo Villegas Ampuero, Más allá del tablero: los aprendizajes y trayectoria obtenidos en el ajedrez

Tras años de dedicación al ajedrez, Consuelo Villegas Ampuero alumna de IV° Medio, recientemente obtuvo destacados reconocimientos en el Panamericano Amateur realizado en Florianópolis, Brasil. Más allá de los resultados, esta experiencia representó el cierre de una etapa y la proyección de nuevos desafíos, llevando consigo aprendizajes que trascienden el tablero de ajedrez, los cuales son testimonios valiosos de perseverancia y motivación por perseguir los sueños. 

¿Qué significó para ti participar en este campeonato y cuáles fueron los resultados que obtuviste?

El campeonato fue un Panamericano Amateur, una modalidad diferente a otros Panamericanos en los que había participado anteriormente. En este caso, las categorías se definían según el ranking Elo y yo competí en la categoría Sub-1700. En la clasificación general obtuve el décimo lugar y, dentro de la categoría que actualmente juego en Chile, Sub-18 Femenino, obtuve el tercer lugar. Además, durante el campeonato participé en un torneo de Blitz, una modalidad de ajedrez rápido, donde obtuve el mejor lugar Sub-1700 y el mejor lugar Sub-18. El campeonato se realizó en Florianópolis, Brasil, y reunió a participantes de distintos países, entre ellos Estados Unidos, Paraguay, Colombia, Argentina, Uruguay, Venezuela y Brasil.

¿Cuánto tiempo llevas practicando ajedrez y cómo comenzó esta historia?

Juego ajedrez desde que tengo 8 años. Antes estaba en otro colegio y ahí había un taller de ajedrez. Yo hacía muchas actividades cuando era chica: ballet, natación y otras cosas, hasta que vi a mis compañeros hablando del taller y me llamó la atención. Me incorporé bastante tarde, cerca de octubre, pero me gustó mucho. Ese mismo año participé en mi primer campeonato nacional y obtuve el cuarto lugar. Después mi mamá se dio cuenta de que realmente me gustaba y me llevó a mi primer Panamericano, que fue en Uruguay el 2016.

Desde entonces, el ajedrez se convirtió en una parte muy importante de mi vida. También he participado en dos mundiales; en 2024 jugué el Mundial Escolar en Perú y el Mundial de la FIDE en Brasil.

¿Qué es lo que más te gusta del ajedrez?

Creo que es que una nunca sabe lo que puede pasar. A veces una piensa: “Esta persona tiene un ranking muy alto, voy a perder”, pero esa persona puede equivocarse o una puede jugar muy bien. Eso es lo que me gusta: lo impredecible del juego. Obviamente, una también se pone nerviosa, pero justamente esa incertidumbre hace que sea entretenido.

En el torneo Blitz me pasó que jugué con personas mucho más grandes que yo y con bastante más Elo. Yo tengo un Elo de 1500 en Blitz y le gané a una persona que tenía 2000. Esa diferencia demuestra que en el ajedrez siempre puede pasar algo inesperado.

¿Qué aprendizajes te ha entregado el ajedrez y cómo los has llevado a otros ámbitos de tu vida?

La resiliencia es algo muy importante. He perdido muchas veces y también ganado; aunque al final una se queda con los triunfos y las medallas, también es importante entender que perder es parte del aprendizaje.

Eso también me ha ayudado en mi vida académica. No siempre voy a sacar sietes y lo importante es seguir trabajando. Ahora llegué a un logro internacional, pero detrás de eso hay muchos años de trabajo. El trabajo constante y la perseverancia son fundamentales: hay que seguir trabajando, incluso cuando los resultados no llegan inmediatamente.

¿Qué le dirías a una alumna que está pensando en comenzar a jugar ajedrez?

Que se motive. A mí me encanta ver a las niñas más pequeñas en el taller porque están muy motivadas. El ajedrez no tiene que ser necesariamente competitivo, se puede disfrutar en lo recreacional y está perfecto, porque igualmente la disciplina entrega muchas herramientas.

Aunque se pueda pensar que es un deporte individual, también existe el trabajo en equipo, porque hay torneos por equipos y espacios para compartir con otras personas. Además, ayuda mucho con la resiliencia y el manejo de la frustración, especialmente cuando se es más jóven. También me ha ayudado mucho en matemática.

Es un deporte distinto a los tradicionales, pero justamente por eso entrega otras herramientas y experiencias que son muy valiosas.

¿Cuál es tu próximo desafío en el ajedrez?

Ahora espero postular por admisión directa a distintas universidades, a través del ajedrez y así, poder participar en los juegos universitarios.

También estoy considerando la posibilidad de estudiar en el extranjero. Afuera existe un circuito de ajedrez muy grande, especialmente en Europa, así que me gustaría poder continuar jugando torneos mientras estudio.

Estoy pensando también qué estudiar. Me interesan áreas muy distintas, como Medicina y Business, así que todavía estoy definiendo mi camino.

Finalmente, ¿qué mensaje les dejarías a las alumnas del colegio que quizás tienen interés en comenzar a jugar?

Que se motiven y que no tengan miedo a equivocarse. A veces una piensa: “soy mala”, “me van a mirar feo”, “se van a reír porque voy a perder”, pero no hay que preocuparse por eso. El taller está para aprender y nadie nace sabiendo.

Yo partí perdiendo. En mi primer torneo perdí todas las partidas y la única que gané fue porque el niño no se presentó a jugar (risas) ese fue mi primer torneo de ajedrez. Entonces, se parte perdiendo y está bien, eso también es parte del proceso de aprendizaje.

Yo participé en un taller de colegio y gracias a eso pude seguir desarrollándome, ir a torneos y llegar hasta donde estoy hoy. Por eso espero que las niñas se motiven, que se atrevan a intentarlo y que sigan jugando y ojalá sean como yo… ¡Mejor todavía! Que jueguen muchos torneos y que ganen todo.

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