Las alumnas de 4° Básico junto a sus familias, participaron de un momento muy especial: la entrega del Misalito a quienes se preparan con ilusión para su Primera Comunión.
Durante la celebración litúrgica, el representante de la iglesia realizó una reflexión sobre la parábola del sembrador y sobre la importancia de la familia; donde se recordó que así como una semilla necesita de una tierra fértil y amorosa para crecer, la gracia de Dios requiere de un corazón dispuesto para florecer.
Fue una linda instancia para que las alumnas y sus familias se sintieran cerca de la fe, acompañandolas en este hito religioso del recibimiento de su primer libro de oraciones y así, dar inicio a su camino a la formación pastoral y preparación espiritual. Gracias por la gran participación y compromiso de las 79 alumnas y catequistas presentes.







